Breve Resumen
El video explora el papel fundamental de la mujer en la sociedad desde el Paleolítico hasta la actualidad, destacando su contribución esencial en la alimentación, la agricultura, la medicina y la cultura. Examina cómo el patriarcado emergió durante la revolución neolítica, invisibilizando y oprimiendo a la mujer, convirtiéndola en un recurso y mercancía. A pesar de la represión histórica, las mujeres han resistido y luchado por la igualdad, como se ejemplifica en la huelga de sexo en la antigua Grecia y la Revolución Francesa. El video concluye con un llamado a una visión feminista del mundo para superar el patriarcado y construir un futuro sostenible y equitativo.
- El papel crucial de la mujer en el Paleolítico y su contribución a la alimentación y la cultura.
- El surgimiento del patriarcado en la revolución neolítica y la opresión de la mujer.
- La resistencia histórica de las mujeres y su lucha por la igualdad.
- La necesidad de una visión feminista para construir un mundo nuevo y sostenible.
El Rol de la Mujer en el Paleolítico [0:00]
Durante el Paleolítico, las mujeres desempeñaban un papel central en el cuidado de los hijos, los ancianos y los enfermos. Su cultura se organizaba en torno al ciclo sagrado femenino y los ciclos de la madre tierra, enfocándose en la fertilidad. Este conocimiento ancestral garantizaba el suministro de alimentos, ya que las mujeres conocían las estaciones, las fases lunares, recolectaban frutos, hortalizas, raíces, pescaban y participaban en la caza menor. Además, fueron las primeras en procesar alimentos, descubrir semillas, crear la agricultura y revelar medicinas y tinturas a través de las plantas. También moldeaban el barro para crear vasijas para cocinar y transportar agua.
Grandes Descubrimientos y la Sociedad Matrilineal [1:08]
La mujer participó en grandes descubrimientos como el fuego, la domesticación de animales, el desarrollo de la alfarería, la transformación de pieles en vestimenta, el tejido y el hilado. En las tribus matrilineales o de matriarcado arcaico, la mujer ejercía una posición importante en la sociedad, desempeñando funciones reproductoras, recolectoras, agrícolas y organizadoras. La tierra era de todos y existía la igualdad, sin jerarquización, Estado, policías ni ejército. Los hombres se dedicaban a la caza para proveer alimentos a la tribu, organizados en grupos y utilizando tácticas de ataque con un arsenal de armas.
La Revolución Neolítica y el Surgimiento del Patriarcado [2:32]
Hace 12.000 años, un cambio climático provocó la disminución de la caza debido a la extinción de la megafauna, lo que llevó a la revolución neolítica. Los hombres tomaron la iniciativa en esta nueva etapa, luchando por las mejores tierras con la adopción de la ganadería y la agricultura. Se crearon las primeras ciudades, el excedente, la jerarquización, las guerras, la propiedad, la esclavitud y el patriarcado. La historia fue escrita por los vencedores, hombres que desde su androcentrismo invisibilizaron a la mujer y se apropiaron de su conocimiento, derrocando el derecho materno.
La Mujer como Mercancía y la Esclavitud [3:52]
El patriarcado impulsó el intercambio de mujeres entre tribus para aumentar la mano de obra infantil y los excedentes. Las mujeres se convirtieron en un recurso que los hombres adquirían, y su sexualidad y servicios reproductivos se convirtieron en mercancía. Se las conquistaba a través de la guerra o se compraba como esclavas, y sus hijos eran propiedad de sus amos. En las sociedades mesopotámicas, las hijas eran vendidas por sus padres para matrimonio o prostitución, y el código de Hammurabi establecía las formas de estos contratos.
Explotación de Clase y Dominación Sexual [5:58]
La esclavitud de las mujeres de tribus conquistadas se convirtió en un símbolo de estatus para los nobles y guerreros, permitiendo el comercio de su trabajo y su producto reproductivo. Desde sus inicios, la dominación de clases adoptó formas distintas, con los hombres explotados como trabajadores y las mujeres como trabajadoras, prestadoras de servicios sexuales y reproductoras. La explotación sexual es la verdadera marca de la explotación de clase en las mujeres. Los hombres se apropiaron de los símbolos de poder femeninos y representaron al varón como la norma y a la mujer como la desviación.
Construcciones Simbólicas y la Historia Patriarcal [6:54]
Las teologías judeocristianas y la tradición jurídica occidental construyeron el mundo en términos masculinos, definiendo las cuestiones de importancia y convirtiéndose en el centro del discurso. Se construyeron el Estado, el Ejército, las leyes y las teologías para justificar la dominación sexual sobre la mujer. Desde los babilonios, la historia se ha escrito e interpretado desde el patriarcalismo, desplazando el conocimiento de las mujeres transmitido oralmente. La humanidad ha perdido el 50% del conocimiento acumulado durante miles de años, reemplazado por la guerra y la destrucción.
El Estado y la Represión de la Mujer [8:37]
Desde la formación del Estado, éste ha ido mutando, utilizando leyes y técnicas de represión para doblegar a la mujer, como la Inquisición. La historia de la Iglesia Católica está plagada de crímenes, torturas y la pena de muerte. Este genocidio se produjo para doblegar la resistencia al régimen papal. El protagonismo de las mujeres en la historia de las revoluciones ha sido invisibilizado, pero su papel es innegable.
Resistencia Femenina a lo Largo de la Historia [9:33]
Las primeras huelgas de mujeres, como la huelga de sexo en la antigua Grecia liderada por Lisístrata, buscaban poner fin a la guerra. A pesar de la represión, las mujeres han hecho historia, revelándose y sacrificando sus vidas, como Hipatia. Las mujeres iniciaron la Revolución Francesa con una marcha por el pan sobre Versalles, pero la revolución no les otorgó los mismos derechos que a los hombres. Olimpe de Gouves, al escribir la Declaración de los Derechos de la Mujer, fue condenada a la guillotina por reclamar la igualdad y el derecho al voto.
Hacia un Mundo Feminista [11:42]
El sistema patriarcal es una costumbre histórica que tuvo un comienzo y tendrá un final. Ya no es útil, ni a hombres ni mujeres, con sus vínculos inseparables del militarismo, las jerarquías, el racismo y las guerras. La fabricación de armas, la contaminación, la privatización de la salud y el colapso de la naturaleza amenazan la vida en la tierra. Una visión feminista del mundo permitirá que mujeres y hombres se liberen del patriarcado para construir un mundo nuevo.