Breve Resumen
El video explica los orígenes del nazismo en Alemania, desde la inestable República de Weimar hasta el ascenso de Hitler al poder. Se examinan las causas de la caída de la República de Weimar, la ideología nazi y cómo la crisis económica y el apoyo de ciertos sectores de la sociedad impulsaron a Hitler a la cancillería.
- La República de Weimar enfrentó oposición tanto de la extrema izquierda como de la derecha conservadora.
- La ideología nazi combinaba elementos del fascismo con el racismo y la teoría del espacio vital.
- La crisis económica de 1929 y el temor al comunismo facilitaron el ascenso de Hitler al poder.
La Débil República de Weimar [0:31]
Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, se estableció un gobierno provisional que se enfrentó a la revuelta espartaquista, liderada por Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo, que buscaba establecer un régimen comunista en 1919. Tras el fracaso de esta revolución, se celebraron elecciones para una asamblea constituyente que aprobó en Weimar una constitución que convirtió a Alemania en una república democrática. El partido socialdemócrata tenía mayoría en el parlamento y controlaba el gobierno, pero la nueva democracia enfrentó la oposición de grupos políticos extremistas: la extrema izquierda consideraba el régimen demasiado moderado, mientras que los conservadores lo acusaban de traicionar a Alemania al aceptar el Tratado de Versalles.
Hitler y el Partido Nazi [1:37]
En 1919, Adolf Hitler se unió al DAP, que luego se transformó en el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), o Partido Nazi. Hitler remodeló el partido y creó las Secciones de Asalto (SA) como un cuerpo paramilitar para mantener el orden en los actos del partido. En 1923, Hitler lideró un golpe de estado fallido conocido como el "Putsch de Múnich", tras lo cual fue encarcelado. Durante su tiempo en prisión, escribió "Mi Lucha" (Mein Kampf), donde plasmó los principios básicos del nazismo. Este ideario incorporaba elementos del fascismo, como el rechazo a la democracia, el culto al líder (Führer), la primacía del Estado, la exaltación de la violencia y la importancia de los símbolos y desfiles. Además, incluía rasgos propios como el racismo, manifestado en el antisemitismo (odio a los judíos, a quienes se culpaba de los males de Alemania), la defensa de la superioridad de la raza aria (a la que pertenecían los alemanes) y la teoría del espacio vital (Lebensraum), que justificaba la expansión territorial para el pueblo alemán.
El Ascenso al Poder de Hitler [3:33]
La difícil situación económica de Alemania en los años 20, marcada por la hiperinflación debido a la emisión de moneda para pagar las reparaciones de guerra, aumentó la tensión social y empobreció a la clase media. Aunque en 1924 un nuevo gobierno logró mejorar la economía y Paul von Hindenburg fue elegido presidente en 1925, la crisis de 1929 golpeó duramente a Alemania, provocando un aumento del paro y el empobrecimiento de los obreros debido a las políticas de austeridad. En este contexto, tanto obreros como clases medias comenzaron a apoyar a los partidos comunista y nazi, respectivamente. Los industriales y financieros, temerosos de una revolución comunista, respaldaron al partido nazi, al que consideraban capaz de restablecer el orden y proteger sus intereses. En las elecciones de noviembre de 1932, socialistas y nazis fueron los partidos más votados, pero ninguno obtuvo la mayoría absoluta. Finalmente, presionado por empresarios y conservadores, Hindenburg nombró a Hitler canciller en enero de 1933.